Cúrcuma - Propiedades y Beneficios de esta milenaria planta

cúrcuma

Cuando hablamos de la cúrcuma, nos estamos refiriendo al extracto de la planta conocida con el nombre científico de Curcuma longa. Este vegetal es originario de la India y allí es usado desde hace miles de años como una medicina natural y un ingrediente terapéutico.

Si la medicina ayurvédica se ha aprovechado desde siempre de todos sus beneficios, ¿por qué no hacerlo también nosotros? Es por eso que quiero contarte en este artículo todos los beneficios que también tú puedes obtener de esta planta, como ya lo hace la gran mayoría de la población del sudeste asiático.

De entre todos ellos, destaca su capacidad para prevenir la oxidación celular, la depresión y la inflamación, pero hay muchos más. ¡Atento!

¿Qué propiedades nutricionales tiene la cúrcuma?

Para comenzar, quiero contarte qué es lo que hace a esta planta ser un alimento tan especial. Este es todo su valor nutricional:

  • Vitaminas: como ocurre con cualquier otro superalimento, las vitaminas de la cúrcuma son una parte esencial de su importancia nutricional. En concreto, destaca la cantidad de vitamina C que proporciona por cada 100 gramos, más de 25 gramos. Pero, a la vez, también es rica en vitaminas del grupo B.
  • Minerales: la otra cara de la moneda, los minerales, tampoco se quedan atrás en el caso de la cúrcuma. 100 gramos de producto nos aportarán muchísimo potasio (más de 2500 miligramos) y también fósforo, calcio, cobre, zinc, hierro y sodio en cantidades nada despreciables.
  • Fibra: prácticamente un cuarto de la composición total de cúrcuma es fibra, por lo que te puedes imaginar cuál es su aporte en este sentido.
  • Proteínas: mucho menor es el aporte de proteínas de esta planta, que, sin embargo, destaca por tratarse precisamente de proteínas de origen vegetal. En concreto, por cada 100 gramos de cúrcuma encontramos casi 8 gramos de proteínas, una cifra que es considerable.

Los beneficios más importantes del consumo de cúrcuma

Pero, sin lugar a dudas, lo que hace realmente valioso a este alimento es su principio activo, la curcumina, que es la que le aporta la mayoría de los increíbles beneficios por los que la cúrcuma es tan valorada en Asia, y cada vez en más partes del mundo.

Protege al corazón y reduce el colesterol

Una investigación reciente ha venido a confirmar lo que muchos expertos ya sostenían: la cúrcuma es capaz de reducir los niveles de colesterol y, en consecuencia, cuida de nuestro corazón. De hecho, se equipara en este estudio su positiva incidencia sobre la salud cardiovascular a la que puede producir la práctica regular de ejercicio físico moderado.

Por este motivo, tanto si se tiene el colesterol alto como si lo que se pretende es prevenir enfermedades cardiovasculares, es acertado recurrir a la cúrcuma para conseguirlo. Este ingrediente natural es capaz de convertir el colesterol conocido como malo (LDL) en ácidos biliares, que son posteriormente expulsados del organismo.

Es antioxidante

Por todos es sabido que el estrés, la contaminación y el paso de los años son los culpables de que nuestro organismo se vaya oxidando poco a poco. Pero no debes preocuparte, porque existen alimentos como la cúrcuma que cuentan con un fuerte poder antioxidante y que pueden frenar de forma natural ese temido proceso de envejecimiento.

Es antiinflamatoria

Igual de popular es la capacidad antioxidante de la cúrcuma como su efecto antiinflamatorio. Este beneficio es en este caso tan aplicable a los dolores generados por la artritis, como a las enfermedades oculares o incluso a otras de índole muy diferente, como la diabetes.

Numerosas investigaciones han logrado entender por qué sucede esto, y es que la cúrcuma tiene la capacidad de inhibir la proteína causante de los procesos inflamatorios del organismo, reduciendo su incidencia.

Previene y trata las enfermedades del hígado y del riñón

Hígado y riñón estarán más protegidos si cuentan con la ayuda que la cúrcuma les puede proporcionar. ¿Cómo? A través de la curcumina, que promueve la eliminación de piedras en la vesícula y previene frente a la cirrosis. Adicionalmente, no descartes incluir en tu dieta a la cúrcuma si padeces proteinuria o albuminonuria.

Es buena para el estómago

Acidez de estómago, digestiones excesivamente pesadas, gastritis, gases o cólicos... Estos son solo algunos de los problemas que podrás tratar o eliminar gracias a la acción de la cúrcuma. El motivo es que este vegetal contribuye, en general, a mantener el bienestar y el buen funcionamiento del estómago.

La razón es que gracias a su ingesta se genera una mucosa en el estómago y en los intestinos que es capaz, también, de aliviar los problemas provocados por enfermedades más graves, como son la pancreatitis y el colon irritable.

Aumenta las defensas y lucha contra las bacterias

El cobre y el zinc son algunos de los responsables de este aumento que se produce en la acción inmune del organismo. Además, la cúrcuma es útil para combatir la presencia de diferentes bacterias y microbios que pueden aparecer en nuestro cuerpo, como la salmonella o los hongos en las uñas.

Es útil ante problemas respiratorios

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o la bronquitis pueden ser tratadas con éxito de forma natural con cúrcuma. Su acción antibronquial, junto a sus capacidades antiinflamatoria y antioxidante son las causantes de este beneficio, al que también contribuyen los polifenoles y los corticoesteroides presentes en este vegetal.

Previene aneurismas y enfermedades neurodegenerativas

La curcumina es la base de esa prevención, pues, al contenerse en nuestra sangre, es capaz de producir la enzima que previene la aparición de aneurismas. Esta enzima se llama catalasa, y también funciona controlando y evitando el avance de enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson.

Mejora los síntomas de la menstruación

El dolor de cabeza y el dolor de vientre típicos de la menstruación podrán verse reducidos si se consume cúrcuma. Estos síntomas son sufridos por más de la mitad de las mujeres que se encuentran en edad reproductiva, pero existen muchos otros: sensibilidad en el pecho, falta de concentración, cansancio continuado, problemas de sueño, cambios de humor…

Todos estos síntomas también pueden desaparecer gracias a la cúrcuma. Aparte, si tienes ciclos menstruales irregulares, puedes recurrir también a este vegetal para tratar de regularlos.

Eso sí, procura no abusar de este magnífico alimento, porque dosis demasiado altas durante este periodo pueden afectar a la ovulación.

La cúrcuma y el cáncer

La curcumina destruye las células cancerígenas. Así de contundente es esta afirmación, que está respaldada por numerosas investigaciones. Y, si de lo que hablamos es de superar el cáncer, su utilidad es igual de valiosa. Cáncer de colon, cáncer de piel, cáncer de mama… En todos ellos ha demostrado ya cierta eficacia.

No en vano, es difícil no tener en cuenta que la India, país de origen de la cúrcuma y donde es enormemente consumida, es una de las regiones con menos afectados por cáncer de colon.

Y, por todo esto, la cúrcuma es recomendada y usada como complemento de los tratamientos contra el cáncer. Es decir, se combina con la quimioterapia y con los medicamentos antitumorales, pues potencia su efectividad.

La cúrcuma y las enfermedades psiquiátricas

Muy importante es también la incidencia demostrada de la cúrcuma sobre las enfermedades psiquiátricas, como pueden ser la depresión o el estrés agudo.

¿Sabes qué es la serotonina? Es la sustancia neurotransmisora que regula nuestras funciones cerebrales. En otras palabras, es el elemento que nos hace estar, simplemente, bien. Y uno de los ámbitos en los que esto más se percibe es en nuestro estado de ánimo.

Pues bien, la cúrcuma ha demostrado aumentar los niveles de serotonina en el organismo, provocando de esta forma una estimulación del sistema nervioso y a la vez del sistema inmunológico.

Y, si hablamos de trastornos más graves, también la cúrcuma se debe tener en cuenta. Por ejemplo, el estrés postraumático, el autismo, la bipolaridad y el trastorno obsesivo compulsivo pueden verse mejorados gracias a ciertos componentes de la cúrcuma.

Parte de este hecho se debe a la acción antiinflamatoria de esta planta, pues los procesos inflamatorios están muy relacionados con este tipo de trastornos o problemas psicológicos.

¿Sirve la cúrcuma para adelgazar?

¿Quieres saber si la cúrcuma es apta para ser incluida en dietas de adelgazamiento? Pues bien, aunque su cantidad calórica no es muy baja (unas 350 calorías por cada 100 gramos de producto), la cúrcuma tiene una propiedad que quizá sí te interese si quieres perder peso: es quemagrasas.

Esto sucede porque su ingesta favorece la generación de bilis y fomenta una mejor y más rápida metabolización de esas grasas. Así, los residuos son más fácilmente expulsados, lo que se convierte en una ayuda increíble a la hora de perder peso. Este efecto desintoxicante se une a la aceleración del metabolismo y al control de los niveles de azúcar.

Así, no descartes incluir la cúrcuma en tu dieta si estás intentando adelgazar. No olvides, tampoco, que te ayudará a bajar el colesterol en caso de tenerlo demasiado alto.

El uso de la cúrcuma para la piel

No solo nuestro cuerpo puede funcionar mejor gracias al consumo de cúrcuma: también nuestra piel puede verse beneficiada, tanto interna como externamente.

Se trata de un beneficio que viene siendo aplicado por la medicina ayurvédica desde hace muchos años, y para ello diferentes soluciones a base de cúrcuma se aplican en la garganta mediante gárgaras o directamente sobre la piel que se pretende sanar.

En estas zonas, la cúrcuma ejerce una acción antiinflamatoria y desintoxicante muy potente, que puede desde mantener la piel limpia y sin impurezas hasta regenerar cicatrices o quemaduras.

¿Qué contraindicaciones tiene el consumo de cúrcuma?

Más allá de respuestas alérgicas aisladas o determinadas reacciones (vómitos o dolor de estómago, por ejemplo) a un consumo excesivo de este alimento, la cúrcuma destaca por no presentar contraindicaciones importantes. Eso sí, hay ciertos grupos de población que no deberían tomar cúrcuma, o por lo menos tendrían que reducir su dosis de manera considerable.

Estos grupos son las mujeres embarazadas, las mujeres en periodo de lactancia y personas con problemas en la vesícula biliar o relacionados con reflujo gastroesofágico. También deberías evitarla si acabas de ser operado, pues podría retrasar tu recuperación.

¿Cómo tomar cúrcuma?

Llegamos al punto más práctico de todo el artículo, en el que te muestro todas las posibilidades que tienes para disfrutar de la cúrcuma y de todos sus beneficios:

Cúrcuma como especia

Este es quizá el uso más extendido de la cúrcuma en Occidente, pues como especia aporta a todo tipo de recetas y preparaciones un color anaranjado muy atractivo y un sabor muy sugerente, aunque nada comparable con su intenso olor.

Caldos, arroces, pescados o guisos son algunos ejemplos de platos a los que puedes añadir cúrcuma para darles un toque especial, gracias a su aroma entre dulce y picante.

Cúrcuma y miel: la miel de oro

El remedio conocido como miel de oro, que contiene 100 gramos de miel y 15 de cúrcuma, aproximadamente, es una excelente combinación de nutrientes y propiedades, razón por la cual es muy usado en todo el mundo para superar la gripe o para terminar con los dolores musculares.

Esto se debe a la capacidad de ambos ingredientes cien por cien naturales de reducir la inflamación y la oxidación, y a su acción analgésica. Este antibiótico natural sirve para aumentar las defensas y es muy fácil de preparar y degustar.

Té de cúrcuma

Hablar del té de cúrcuma es lo mismo que hablar de un té totalmente antiinflamatorio, comparable incluso con medicamentos como el ibuprofeno.

Para preparar este delicioso té, deberás escoger entre la raíz de cúrcuma o la cúrcuma rallada o en polvo. El resultado será el mismo, así que la elección solo dependerá de tus preferencias.

En cualquier caso, lo que deberás hacer es sumergirlo en agua hirviendo y después colarlo. Puedes mezclarlo con miel o limón para disfrutar de un sabor mucho más agradable.

Dosis diarias recomendadas

La dosis máxima de cúrcuma que deberás respetar cada día depende de la forma en la que prefieras tomar este alimento. Si optar por la cúrcuma en polvo, la medida diaria recomendada es de uno a tres gramos, mientras que si recurres al extracto líquido se recomienda tomar entre 30 y 90 gotas diarias.

Conclusión

La cúrcuma no solo es un magnífico complemento natural para tus comidas, con un sabor y un color impresionantes, sino que además te ayuda a disfrutar de una mejor salud.

Puedes comenzar cuanto antes a disfrutar de todos los beneficios que esta planta originaria de la India puede proporcionarte, y que son profundamente conocidos desde hace miles de años por la medicina ayurvédica.

Mejorar el estado de ánimo y las defensas, reducir las molestias de la artritis, cuidar el estómago o frenar el envejecimiento son solo algunos ejemplos.

¿A qué esperas para comprobarlos por ti mismo?



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